Acuerdo transversal en la Legislatura porteña: aprueban programa para refinanciar deudas de familias en la Ciudad de Buenos Aires
19.06.2026
En una sesión marcada por consensos inusuales, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó este jueves el Programa de Desendeudamiento Familiar y Personal, una medida destinada a ofrecer alivio a familias que enfrentan dificultades para cumplir con obligaciones de tarjetas de crédito y préstamos personales. La iniciativa, impulsada por el legislador Leandro Santoro, refleja el esfuerzo de diversos sectores políticos por responder a una problemática que se ha agravado en el contexto económico actual, donde muchos hogares recurrieron al endeudamiento para cubrir gastos esenciales.
El proyecto habilita al Banco Ciudad y a otras entidades financieras que se adhieran a otorgar líneas de refinanciación bajo condiciones más favorables que las del mercado. Estas incluyen una tasa nominal anual fija máxima del 35% y plazos de devolución de al menos 24 meses. El beneficio se orienta principalmente a grupos familiares con ingresos de hasta diez salarios mínimos, cuyos compromisos de deuda superen el 30% de sus ingresos mensuales y que registren atrasos moderados, entre 60 y 180 días. Quedan fuera de este esquema quienes dispongan de patrimonio suficiente para saldar sus obligaciones, como propiedades adicionales o activos financieros relevantes.
Para fomentar la participación de bancos privados, la norma contempla incentivos fiscales, como una reducción del 50% en el Impuesto sobre los Ingresos Brutos aplicable a los intereses generados por estos créditos. Según estimaciones asociadas al proyecto, una familia típica con ingresos moderados y deudas equivalentes al doble de su salario mensual podría reducir significativamente sus pagos mensuales y ahorrar una suma importante en intereses a lo largo del tiempo.
Este acuerdo legislativo, que reunió 42 votos a favor, pone de manifiesto un acercamiento entre fuerzas tradicionalmente distanciadas. El jefe de Gobierno, Jorge Macri, y su espacio dentro del PRO, junto con la UCR y el bloque ligado a Rodríguez Larreta, acompañaron la propuesta peronista. En cambio, La Libertad Avanza manifestó su rechazo, argumentando principalmente en contra de la intervención estatal a través del Banco Ciudad en el mercado crediticio.
La medida se enmarca en una tendencia que se observa en varias provincias argentinas, donde gobiernos de distintos signos políticos han implementado planes similares para mitigar el impacto de la creciente morosidad familiar. En la Ciudad, la ley entrará en vigencia una vez promulgada por el Ejecutivo porteño y contempla un período inicial para las solicitudes, con el objetivo de canalizar rápidamente la ayuda hacia quienes más lo necesitan.
Esta aprobación no solo busca brindar una solución concreta a una urgencia social, sino que también evidencia la capacidad de diálogo entre bloques para abordar demandas ciudadanas en un escenario de tensiones económicas persistentes. La norma ahora aguarda su implementación, con la expectativa de que contribuya a estabilizar la situación financiera de miles de hogares porteños.