El problema de la vivienda en la Ciudad más rica del país
19.7.2021
Por Xavi Dell y Roxana Faisca
En mayo se realizó el Censo de Personas en Situación de Calle que llevó adelante el Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat de la Ciudad de Buenos Aires, a cargo de María Migliore. Los datos relevados deberían permitir arribar a un diagnóstico certero de la situación por la que atraviesa esta población y permitir el diseño de políticas públicas que den respuesta a esta problemática.
En la ciudad más rica de la Argentina, la desigualdad habitacional es norma. Larreta continúa con sus negocios inmobiliarios, no haciendo caso a las necesidades de millones de trabajadoras y trabajadores. ¿Cuál es la respuesta que da el Estado para aquellos sectores más vulnerables que se ven obligados a vivir en la calle? Cuando la pandemia ha profundizado la situación de precariedad económica y social por la que atraviesan muchas personas.
En marzo de este año, la sociedad fue sacudida por la desaparición de una niña de 7 años que vivía en una precaria carpa con su madre y, a partir de la desesperada búsqueda que se realizó de ella, abundaron en los medios datos e indignaciones respecto a las condiciones de vida en las que vivía una de las miles de niñas, niños y adolescentes en todo el país. Según la información del segundo censo popular del año 2019, solo en la Ciudad, eran más de 871 las niñas, niños y adolescentes que estaban en situación de calle. Hecho que, aseguran todas las organizaciones, se ha disparado hasta duplicarse a partir de la pandemia; pero sobre todo, de la decisión política de Alberto Fernández de derogar el Decreto Nacional de Urgencia N° 320, que prohibía los desalojos y congelaba los alquileres.
La situación en los paradores porteños que dispone el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta para las personas en situación de calle, hace años se encuentran colapsados y sin los insumos necesarios. Los subsidios habitacionales no alcanzan para pagar un alquiler y los requisitos que imponen hace que sea aún más difícil que accedan las familias. Todas estas políticas son totalmente insuficientes para resolver un problema que es acuciante. La contracara, son los enormes negocios inmobiliarios que florecieron durante la pandemia. Mientras miles están sumidos en la pobreza, unos pocos ven acrecentadas sus ganancias.
El invierno pasado era noticia que morían cuatro personas en situación de calle en la Ciudad por las bajas temperaturas, en ese momento ya denunciamos que eran más de 7.000 personas que no tenían dónde pasar las noches heladas. Planteamos el crimen social que implica una política de Estado que deja a la intemperie a miles de personas y todos los años mata. ¿De qué sirven estos censos además de arrojar estadísticas cada vez más alarmantes? ¿Qué políticas sociales se desprenden de los datos que surgen del Censo del que el gobierno de Larreta hace un show? Las legisladoras del Frente de Izquierda Myriam Bregman y Alejandrina Barry presentaron en la Legislatura un Proyecto de ley para tratar la Emergencia Habitacional que aún duerme cajoneado.
Se realizó un encuentro con decenas de trabajadores de la niñez de distintas provincias, donde tuvieron en común la caracterización de la crisis que atraviesan todas las regiones y afecta a las infancias y adolescencias. Se relanzó el equipo técnico para pensar, problematizar y difundir la realidad de los niños, niñas y adolescentes.
El último dato indicaba que había 871 niñas, niños y adolescentes en situación de calle.
Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes
La crisis económica y sanitaria está dejando a más familias en situaciones de pobreza, y la única respuesta en la Ciudad son alojamientos temporales. Para niños, niñas y adolescentes es peor, porque estos espacios no están adecuados para ellos ni cuentan con estrategias de restitución de sus derechos, por lo que sufren más la realidad de estos dispositivos.
Un nuevo informe indicó que un 9.2% de residencias están deshabitadas en la Ciudad de Buenos Aires, mientras miles de personas viven en la calle y llegan a morir por la desprotección, y el hacinamiento y la pobreza de millones crecerá más aún con la última devaluación.
En una ciudad donde hay muy poco espacio verde y hay millones sin el derecho de tener una vivienda digna, se quiere construir un proyecto de un barrio náutico en una zona privilegiada por el río, la cercanía al Aeroparque y con varios accesos. Todo para el disfrute de unos pocos y para negocios inmobiliarios multimillonarios. Recordemos que cerca del predio comienza la Villa 31, un barrio donde la mayoría se encuentra viviendo hacinada y sin agua potable.