Comunicadores del Sur

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Brutal accionar policial contra dos jóvenes en el centro porteño

25.5.2021

Una trabajadora que volvía a su casa después de su jornada laboral se encontró frente al Paseo La Plaza con el operativo policial. Reconoció a los jóvenes, que viven en la calle y suelen parar en ese barrio.

En la noche de este martes, una trabajadora se comunicó para denunciar a cinco patrulleros que arremetieron contra dos jóvenes a los que reconoció porque habitualmente duermen en las calles del barrio.
Fue alrededor de las 19:30 cuando la joven volvía de trabajar: “Estaba llegando a mi casa y en la esquina vi como empezaron a llegar cada vez más patrulleros de un momento para el otro. Los policías pusieron a los dos pibes contra la pared y les empezaron a pegar de a varios hasta dejarlos inmóviles en el piso. Ahí es cuando empecé a filmar y los policías empezaron a amedrentarme a mí también, así que me tuve que ir”, relató. Además contó que, antes de ser detenidos por la Policía, los chicos estaban escuchando música en un parlante portátil.
En el video se puede ver cómo la Policía detiene a los jóvenes, luego de haberlos apaleado, como cuenta la joven. Uno de los detenidos grita de dolor y pide auxilio, y así y todo lo siguen aplastando contra el piso entre cinco.
El hecho sucede en el marco de las nuevas medidas puestas en marcha por el Gobierno ante la segunda ola de la pandemia. Las medidas tomadas, una vez más, no contemplan la realidad de miles de jóvenes y trabajadorxs que viven el día a día trabajando de manera informal o que directamente no tienen trabajo ni casa donde hacer cuarentena. La respuesta del Gobierno vuelve a ser el recorte en partidas sociales y el aumento de la represión policial para hacer cumplir las medidas que nada tienen que ver con la situación del colapso sanitario que vive la Argentina.

Ecoparques de Mendoza y Palermo: negocios privados y maltrato animal

24.5.2021

Por Alejandra Juárez

Con el cierre de los zoológicos ganó terreno el negocio de las empresas que se dedican a trasladar animales. Así se perdieron especies en peligro de extinción en el país. Por Alejandra Juárez.

Para formarnos un panorama sobre los Ecoparques creados en nuestro país, tanto el de Mendoza como el de Palermo, en CABA, debemos remitirnos al proceso de los cuatro años de la gestión anterior en Argentina, en donde el común denominador fueron las improvisaciones que a su vez fracasaron, y que tuvieron como daño colateral “intencional” a la mayoría de los animales que allí vivían.
Los zoológicos argentinos, salvo muy escasas excepciones, no evolucionaron ni cambiaron el modelo de gestión como pasó en el resto del mundo, así tampoco cumplieron la función ineludible que justifica mundialmente su existencia. Este escenario fue la pretexto ideal para lo que luego se desencadenaría en nuestro país.
La concepción victoriana con la que fueron creados para mera exhibición de animales hace mucho tiempo que quedó arcaico: en el mundo, los zoológicos fueron transformándose y adaptándose a las situaciones de emergencia mundial que hoy atraviesa el planeta.
Por el contrario, en Argentina, en vez de seguir el rumbo mundial, algunas políticas los transformaron en un medio de obtener ganancias, entregando los establecimientos a manos privadas a través de privatizaciones pocos claras, las cuales utilizaron a los animales como mero negocio empresarial, terminado así de devastar lo que se les entregó. Lo común fue la connivencia funcionarios-empresa.
Es imprescindible tener muy en cuenta que ante la situación global de extinción masiva de especies y de desaparición acelerada de ambientes, hoy los zoológicos en el mundo están posesionados en un status de privilegio y de existencia indispensable. Son lugares que contribuyen a la conservación ex – situ de especies, y gracias a ellos muchas de esas especies no se han extinguido del planeta.
En nuestro país sucedió un fenómeno único de cierre de zoológicos, no visto en ninguna parte del mundo. El plan fue orquestado afinadamente con la participación de actores civiles que se autodenominaron “animalistas” y lamentablemente la filosofía de este movimiento fue utilizada de manera errónea y adaptada a los intereses que se ocultaban.
El primer paso engañoso fue estigmatizar la palabra zoológico (del griego zωο Zoo =animal y λóγος lógos= estudio) y fue reemplazada por la palabra Ecoparque (que significa un lugar de reciclado o parque industrial). La palabra Ecoparque fue “divinizada”, se la utilizó mediáticamente como una falsa salvación para los animales, aunque en el fondo se podía entre leer lo que la misma significaba y produciría. Se buscaron actores sin conocimiento o con conocimientos precarios de fauna, que respondían a un programa de eliminación y posterior recuperación de tierras valiosísimas como las de Palermo, y en nombre de la salvación de los animales literalmente se produjo un vaciamiento irracional y fenomenal como así el zoocidio de la fauna, patrimonio biológico, natural y económico de Argentina.
Esto principalmente se produjo en dos lugares. En el hoy llamado Ecoparque Palermo y el Ecoparque Mendoza, mientras que La Plata quedó a medio camino y en Córdoba la resistencia fue muy enfatizada, agregado a la mala experiencia de sus responsables, puso freno a esos intentos.
Los ecoparque tuvieron el mismo modo operandi: incorporaron gente sin conocimiento y experiencia, y la mortandad escandalosa de animales. Rápidamente se hicieron sentir las muertes de rinocerontes, jirafas, etc. en medio de obras para ceder espacios a privados en Palermo. Ambos, Mendoza y Palermo, hicieron lo mismo: cerraron al público y de esta manera nadie podía reproducir sus metodologías usadas en campaña, como era sacar fotos de animales acondicionados y denunciar mediáticamente, esto les facilito actuar impunemente porque nadie pudo ver lo que adentro pasaba.
El vaciamiento de los ecoparques consistió en enviar animales compulsivamente e irracionalmente a donde sean, principalmente a EEUU, a falsos santuarios, con la participación de una operadora argentina de esos lugares muy relacionada con el mayor comerciante de animales del país.
Nació un nuevo tipo de negocio que fueron las empresas de traslados de animales, generalmente en manos de familiares de funcionarios como la empresa Argentraider S.A , cuyo vicepresidente es Jorge Braun, primo hermano de Marcos Peña, ganando licitaciones sobre otros que ofrecían cifras inferiores.
Solamente al pseudo-santuario del privado Pat Craig, al lugar llamado Wild Animal Sanctuary, ubicado en Denver, Colorado, la operadora Geraldine Vidal, vinculada a un comerciante de animales argentino, se llevó de nuestro país 31 animales argentinos: 5 tigres de Bengala, 6 leones africanos, 15 osos, 2 pumas, y ahora los dos tigres de bengala blancos de Palermo. Solo para acrecentar la colección de animales de un privado estadounidense, los animales que serán exhibidos a un numeroso público, Craig posee más 550 leones, tigres, osos, hienas y lobos, entre otras especies. Verdadero acumulador mayorista quen en 2006 amenazó con sacrificar todos los animales si el gobierno de EEUU no cedía a sus pretensiones. En EEUU, los privados pueden poseer animales salvajes y pueden decidir matarlos cuando deseen; el sacrificio no está penado, aunque sí la forma de eutanasia.
Otros animales argentinos fueron trasladados al único país del mundo que considera a los leones y tigres eventualmente como ganado, permitiendo la crianza para cacería enlatada. Animales de La Plata y Santiago del Estero fueron trasladados al falso santuario UBUNTU que en realidad es un hotel resort para cazadores .
En esos traslados se perdieron especies de un valor biológico irrecuperable y en extinción como los leones blancos y los osos de anteojos, única especie Argentina, que vivían en Palermo.
En el caso del ecoparque de Mendoza, se transformó en un lugar de espanto, con sufrimiento de animales nunca antes visto, tráfico de animales de “guantes blancos”, participación de una ONG de Suiza (Franz Weber), que recaudó mucho dinero y no dejó nada en nuestro país. Tanto Humberto Mignorance, secretario de ambiente de la provincia, como Mariana Caram, directora del ecoparque, y Leandro Fruites, encargado de regalar los animales a privados, ellos iniciaron su plan como animalistas, en marchas, denuncias mediáticas, y cuando llegaron al poder se convirtieron con sus acciones en lo más vergonzoso para el ámbito del ambientalismo.
Una vez que asume Caram la bandera que utilizó como activista murió. Se trata del conocido oso Arturo, el mismo que si bien se encontraba en su última etapa de vida habría muerto por falta de filtros en el agua, la cual se convirtió en tóxica o contaminada. Luego de una seguidilla de animales muertos, en mayo del 2016, a los cinco meses de asumir Caram, murieron más de 50 animales en dos semanas. En diciembre de 2015, ante la continuación de muertes, decidió cerrar “herméticamente” el zoológico. Lo más grave que sucedió fue la castración en carne viva de animales con el método arcaico de elastración, algo nunca visto en la historia de los zoológicos. A pesar del hermetismo todos los medios lo cuestionaron y la sociedad lo repudió.
Posteriormente, la muerte provocada de animales continuó, como el aplastamiento de ovejas, cuando cargaban 150 para un ganadero privado o innumerables denuncias contra la directora que están cajoneados.
Hace unos días, un mono de ese lugar murió electrocutado ante los ojos espantado de la gente; esto ha hecho que comiencen las reacciones de la sociedad y por ello el próximo 28 está previsto una protesta en las puertas del ecoparque.
Mientras el mundo transformó sus zoológicos para enfrentar un futuro desalentador para la fauna, en nuestro país destruimos la posibilidad de contribuir a un mundo mejor, reboleando animales que conformaban un patrimonio vivo no solo de Argentina sino de la humanidad.
Hoy, ¿qué queda de esos lugares? ¿Cuáles fueron los logros? Solo facilitación de tierras valiosas para negocios privados, ya que se dieron cuenta que era imposible vaciar totalmente el zoológico como algún interesado quiso; animales con crueles destinos en su mayoría. Y la desolación de instituciones argentinas que en cuatro años fueron vaciadas, destruidas, olvidadas y ocultadas a la sociedad.

La Justicia falló a favor de ATE y limitó la convocatoria de Larreta para que los trabajadores de la salud con una sola dosis retomen tareas

24.5.2021

El fallo limita al Gobierno de la Ciudad para que retomen tareas los trabajadores de la salud que hayan sido vacunados con una sola dosis de la vacuna contra el Covid-19. No puede haber una convocatoria masiva sin tener en cuenta el nivel de inmunización.

La justicia Contencioso Administrativa y Tributaria de la Ciudad de Buenos Aires hizo lugar parcialmente a una medida cautelar presentada por el Consejo Directivo Nacional de ATE y limitó la facultad del Gobierno de la Ciudad de convocar a que retomen tareas los trabajadores y trabajadoras de la salud que hayan sido vacunados con una sola dosis de la vacuna contra el COVID.
La orden judicial dispone que la convocatoria general efectuada por el Ministerio de Salud local a volver a los centros de salud no es válida, y que debe efectuarse de manera individual, evaluando en cada caso la situación de cada persona convocada.
En efecto, el titular del Juzgado CAYT Nº 23, Dr. Francisco Ferrer, resolvió cautelarmente en fecha 21/5/21 que el Gobierno de la Ciudad ajuste su actuar a lo dispuesto por el art. 2 del Decreto 120/AJG/2021, estableciendo que el retorno a la actividad presencial de las personas trabajadoras del SUBSISTEMA PÚBLICO DE SALUD PÚBLICA de la CABA dispensadas que contaran con una dosis, deben ser convocadas mediante acto administrativo individual adecuadamente motivado, con especial referencia a los parámetros que emergen de los criterios científicos actualmente disponibles.
Si bien ATE había solicitado la prohibición de la convocatoria con una sola dosis, esta medida resuelve en parte la situación de angustia del personal de salud que estaba siendo convocado sin tener en cuenta los niveles de inmunidad alcanzados con una dosis de la vacuna, ni la real necesidad de cada centro de salud.
Ahora habrá que esperar la decisión del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y las convocatorias individuales, en caso de ser adecuadamente motivadas.

Los nombres de los 15 docentes fallecidos en CABA desde el regreso de las clases presenciales

24.5.2021

Desde que volvieron las clases presenciales en CABA fallecieron 15 trabajadores de la educación.

Desde que volvieron las clases presenciales en CABA, ya fallecieron 15 trabajadores de la educación por coronavirus, entre directivos/as, docentes y auxiliares. Menos del 50% del personal educativo recibió al menos una vacuna contra el COVID. El gremio UTE difundió el listado completo, con nombre y apellido, de los muertos, mientras volvió a exigir la suspensión de la modalidad presencial hasta que no haya un descenso marcado de casos o se incremente la inmunización sobre el personal.
El listado completo de los/as trabajadores/as fallecidos/as por COVID en CABA en lo que va del 2021:
Emilio Gutiérrez, profesor de educación física (Escuela Dickens);
Silvina Flores, vicedirectora (Escuela 24 Distrito 11);
Graciela Romero, auxiliar de portería (Escuela Técnica 18);
Sergio Nieto Casero (Escuela Técnica 14);
Ramón Juárez, portero (Galileo Galilei);
Mónica Suárez (Escuela infantil 11 de Lugano);
Sergio Vicino (Escuela Técnica 17 Distrito 13);
Marcelo Mendoza (preceptor del CENS 62);
Jorge Langone (Escuela Técnica 13 Distrito 21);
Fanny Flores (liceo 5 Distrito 11);
Juan Carlos Ramírez (Escuela 21);
Daniel Bravo (Escuela primaria 13 Distrito 21);
María Josefa Milioni (Comercial 31, Distrito 9);
Marcelo Becker (Escuela Técnica 35).
Ramón Núñez (Colegio León XIII – Obra de Don Bosco)

Importante fallo de la Justicia Federal de la CABA a favor del no patentamiento de la naturaleza

23.5.2021

La Justicia Civil y Comercial Federal de la Ciudad de Buenos Aires rechazó la demanda judicial interpuesta por la empresa Monsanto/Bayer en la que reclama los derechos de patentes respecto a las semillas. El tribunal consideró que cualquier aporte técnico no necesariamente es patentable, ya que la mera innovación no es equiparable a la inventiva, pues se nos presenta solo una modificación de la materia ya existente en la naturaleza que no constituye creación humana alguna.

Se trata de un reclamo judicial iniciado a principios del año 2016 por la empresa Monsanto (firma absorbida por la corporación Bayer en el año 2017) contra el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI), a fin de que se le conceda una solicitud de patente por lo que considera una invención que refiere -según la corporación del agronegocio- a una novedosa secuencia de ADN artificial que codifica una proteína tolerante al herbicida glifosato y a su uso para evitar el silenciamiento génico en las plantas.
La causa forma parte de la triada de acciones judiciales por derechos de patentes sobre semillas transgénicas centradas en el reclamo del derecho de propiedad sobre secuencias genéticas, iniciadas y activadas por las firmas Monsanto y Bayer (ahora unificadas en Bayer) a partir del año 2016, tras la sentencia de la Sala III de la Cámara Civil y Comercial de la Ciudad de Buenos Aires, que en el mes de Noviembre de 2015 rechazara la demanda central de la empresa Monsanto en la que reclamaba la patente sobre una molécula de ADN recombinante de doble cadena que le otorga a las plantas tolerancia al herbicida glifosato y las células vegetales con la inserción de dicha molécula (la planta misma).
Con el reclamo de patentes basado en las secuencias genéticas -no ya de una molécula de ADN-, Bayer/Monsanto consideran que pueden sortear la decisión judicial de la Cámara bajo el argumento que las secuencias genéticas son construcciones artificiales que se realizan en el laboratorio, y por lo tanto, serian materia patentable.
En ese fallo, la Cámara fue contundente, señalando que la molécula de ADN recombinante, las células vegetales transformadas por ella y las plantas generadas a partir de estas últimas, es materia no incluida en el amparo que brinda el sistema de patentes, por no cumplir las previsiones establecidas en la ley. El tribunal consideró que cualquier aporte técnico que se realice en el campo de la biotecnología y que tenga aplicación industrial no necesariamente es patentable, ya que la mera innovación no es equiparable a la inventiva, pues se nos presenta solo una modificación de la materia ya existente en la naturaleza que no constituye creación humana alguna, requisito esencial para la procedencia del patentamiento previsto en la legislación.
En el año 2019, el primero de los tres casos iniciados luego de esa decisión adversa, tuvo sentencia del Juzgado Civil y Comercial Federal N° 7 que no hizo lugar al reclamo judicial –iniciado a nombre de la empresa Bayer–, que se centraba en una secuencia genética que le brindaba a las plantas de soja y maíz mayor tolerancia al herbicida Glifosato. El juzgado sostuvo que no había actividad inventiva y rechazó el reclamo de Bayer, que aceptó el fallo dejándolo firme en primera instancia.
El segundo de los casos, fue acogido favorablemente por el Juzgado Federal Civil y Comercial N° 8 de la Ciudad de Buenos Aires, en el mes de Noviembre de 2020, y le reconoció a Monsanto el derecho de patente sobre la secuencia genética que le da tolerancia a mayor cantidad del herbicida glifosato a los cultivos de Soja (“robusta tolerancia” dice textual la empresa en la demanda judicial), y también le daría un mayor rinde (+7 %). Según Monsanto, ello es resultado de una tarea inventiva que merece el otorgamiento de un derecho de patente (sic). El caso ahora se encuentra en estudio por la Cámara Civil y Comercial Federal y es monitoreado por Naturaleza de Derechos. Se estima un fallo en el transcurso del año. (ver aquí)
En este tercer caso, cuya decisión judicial data del 13 de Mayo 2021, Monsanto/Bayer alegó que la secuencia desarrollada viene a cubrir una necesidad en la agroindustria, (sic) reconociendo que la tecnología (transgénesis) desarrollada hasta el momento para la obtención de plantas con tolerancia al herbicida glifosato «estaba expuesta a problemas» a los que luego describe como silenciamiento génico y que la propia empresa ha venido a resolver (sic) con un nuevo procedimiento al que considera como resultado de una actividad inventiva que está relacionada con una secuencia artificial de ADN que permite obtener plantas transgénicas con una «mayor tolerancia» al herbicida glifosato.
Lo interesante de este proceso judicial es que la empresa reconoce judicialmente que la técnica de la transgénesis ha mostrado efectos inesperados como el silenciamiento génico, lo cual contradice los argumentos históricos que el agronegocio, con Monsanto a la cabeza, presentaba respecto a la inserción de transgenes como una metodología segura y con resultados previsibles.
La sentencia consideró que los fundamentos del INPI que motivaron el rechazo a la solicitud de la patente, no pudieron ser revertidos en el proceso judicial por Monsanto/Bayer. Concretamente el magistrado sostuvo que la actora no logró acreditar, en absoluto, haber corregido las objeciones efectuadas por el Sr. Examinador del INPI al realizar los exámenes preliminares y de fondo durante el procedimiento establecido en los arts. 24 y 28 de la ley 24.481 o que éstas fueran infundadas a la luz del régimen nacional de patentes.
Lo importante del fallo judicial es que el magistrado Dr. Javier Pico Terrero fue a fondo en la fundamentación en su rechazo a la solicitud de Monsanto/Bayer, volviendo a cerrar la pretensión histórica de las corporaciones del agronegocio sobre los derechos de patentes en las semillas, siguiendo la línea argumental del fallo de la Sala III de la Cámara Civil y Comercial Federal.
En tal sentido, señaló que en el reclamo del actor subyace la idea de que cualquier aporte técnico que él realice en el campo de la biotecnología y que tenga aplicación industrial, es patentable, pero una idea tal no es compatible con nuestra LP porque implica equiparar la actividad inventiva a la mera innovación (Mathély, Paul, Le droit europé en des brevets d’invention, París, 1978, Journal des Notaires, págs.120 a 122, en especial, pág. 121). El magistrado agrega luego que por otra parte, que el planteo de Monsanto/Bayer conduce a desatender el problema que representa valorar la inventiva de esa clase de aportes, en los cuales se da una modificación de la materia ya existente en la naturaleza que no constituye creación humana alguna.
En tercer lugar -señala- importa pasar por alto que el desarrollo de las investigaciones biotecnológicas suele verse favorecido por descubrimientos y por mejoras que no alcanzan el nivel de un invento. Al respecto, hay cierto consenso en concebir a la tecnología como un “bien público no rival” que ofrece innovaciones de dos clases: las radicales y las incrementales (Correa, Carlos, Propiedad intelectual e innovación. La excepción de experimentación, ED t.171-850). Las primeras, llamadas también “mayores”, son eventos discontinuos que resultan de esfuerzos deliberados de investigación y desarrollo. En cambio, las segundas se dan de un manera más o menos continua en cualquier actividad industrial y, las más de las veces, son consecuencia de la superación gradual del producto originario sugerida por ingenieros involucrados en el proceso de producción (Freeman, Christopher, El reto de la innovación, Caracas, 1987, Editorial Galac, págs.78-79, citado por Correa, C. en el artículo referido, pág. 851; conf. Cám. Nac. Civ. y Com. Fed. Sala, III, “Monsanto Technology LLC c/ Instituto Nacional de la Propiedad Industrial s/ denegatoria de patente” Expte.Nº 8.044/07 del 26.11.2015). La innovación incremental está basada en el stock de conocimientos acumulados y en la exploración rutinaria de tecnologías existentes, lo cual dificulta la apreciación del aspecto creativo que el interesado predique de ella (conf. Cám. Nac. Civ. y Com. Fed.Sala, III, causa “Monsanto Technology LLC c/ Instituto Nacional de la Propiedad Industrial”, antes mencionada), tal como sucede en autos.
De ese modo el magistrado selló con contundencia jurídica su decisión judicial, de igual modo la suerte de la empresa en la primera instancia. Este caso viene siendo controlado y vigilado por Naturaleza de Derechos, desde el año mediados del año 2016. Esa tarea continuará si la empresa Bayer/Monsanto decide apelar el fallo ante la Cámara.
Por último, corresponde destacar la labor de las abogadas y abogados del INPI, María José Vásquez, Viviana Inés Anzil, Gonzalo Lavalle y Aldo Petrone que han sostenido una defensa impecable ante la pretensión de la corporación Bayer/Monsanto de insistir en el patentamiento de la naturaleza.

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