Sube el desempleo en la Ciudad de Buenos Aires y crece la precarización laboral
27.03.2026
La desocupación en la Ciudad de Buenos Aires muestra una tendencia sostenida al alza en los últimos dos años, en un contexto marcado por el avance del empleo informal y cambios en la composición del mercado laboral. Según datos oficiales del Instituto de Estadística y Censos porteño (IDECBA), hacia fines de 2025 había 126.000 personas sin trabajo, lo que equivale al 7,3% de la población económicamente activa. La cifra implica un aumento significativo respecto de los 75.500 desocupados registrados a fines de 2023 (4,6%) y los 113.500 de igual período de 2024 (6,7%).
El deterioro en los indicadores laborales fue parcialmente contenido por la expansión del empleo no registrado. En el último año, el trabajo informal creció tanto entre los asalariados —con un incremento del 7%— como entre los cuentapropistas, donde la suba alcanzó el 9,4%. Esta dinámica evidencia una mayor precarización, con más personas insertándose en actividades sin estabilidad ni cobertura social.
En esa línea, se redujo la proporción de trabajadores con aportes jubilatorios. Actualmente, el 70,3% de los asalariados cuenta con cobertura previsional, por debajo del 73,2% registrado en 2024, lo que implica una caída del 7% en términos absolutos. En contrapartida, casi tres de cada diez asalariados no reciben descuentos para la seguridad social, mientras que creció el grupo que debe realizar aportes por su cuenta: alcanza al 12,2%, frente al 8,8% del año anterior, consigna Clarín.
Entre los trabajadores independientes también se observan señales de fragilidad. Si bien el 59,1% está formalmente registrado y al día con sus obligaciones, un 34,5% ejerce sin registración y un 6,4% presenta irregularidades en los pagos. En conjunto, esto significa que dos de cada cinco cuentapropistas operan por fuera de las normas, con un incremento interanual cercano al 10%.
Otro rasgo destacado es la caída del peso del empleo asalariado dentro del total de ocupados. Actualmente representa el 72%, cuando un año atrás alcanzaba el 75,2%, lo que refleja un proceso de “desalarización” acompañado por el crecimiento de formas laborales más inestables.
A la par, aumenta el subempleo. Casi el 30% de los ocupados trabaja menos de 35 horas semanales: un 8,5% lo hace menos de 16 horas —en tareas ocasionales o “changas”— y un 21,2% se ubica en jornadas parciales de entre 16 y 35 horas.
El trabajo por cuenta propia se concentra principalmente en personas de entre 25 y 49 años, que representan el 48,5% del total. Sin embargo, también crece la participación de adultos mayores: el 15,4% de los cuentapropistas tiene 65 años o más, proporción que duplica su peso dentro del conjunto de ocupados.
La distribución de la desocupación también evidencia brechas. Las mujeres representan el 52% de las personas sin empleo, frente al 48% de los varones. A nivel territorial, la desigualdad es aún más marcada: en la zona Sur de la Ciudad la tasa de desocupación alcanza el 11,5%, más del doble que en la zona Norte, donde se ubica en el 5,5%.
En conjunto, los datos reflejan un mercado laboral tensionado, con mayor desempleo, pérdida de empleo formal y un avance de modalidades más precarias que amortiguan parcialmente el impacto, pero consolidan condiciones de mayor vulnerabilidad.