Comunicadores del Sur

www.comunicadoresdelsur.com.ar

 

Se profundiza la crisis educativa

17.12.2015

El nuevo Ministro de Educación nacional, Esteban Bullrich, ha hecho campaña magnificando el salario docente de la Ciudad y la situación educativa en general.

Pero los docentes que trabajamos en las escuelas públicas porteñas sabemos que -aunque no se la declare- hay una emergencia en la infraestructura escolar con escuelas en crisis en todos los distritos escolares. Cada día se suspenden las clases en un promedio de diez escuelas por problemas edilicios, falta de luz o agua, incrementándose la cantidad cada vez que llueve.

Los docentes de la Ciudad debemos trabajar dos y más cargos para llegar (mal) a fin de mes. El salario se paga con varias cifras en negro, generando que un docente con 10 años de antigüedad gane lo mismo que uno que recién se inicia. A lo que debe agregarse que cada vez que un docente toma un nuevo cargo pasa meses sin cobrar.

Se profundizó en los últimos años el vaciamiento de los equipos de orientación escolar que atienden las escuelas primarias y jardines, y los departamentos de orientación escolar de las escuelas medias, donde el Estado desatiende los efectos de la crisis social que impacta en las escuelas y tiene como principal víctima a la niñez y a la adolescencia, y quita los recursos que las escuelas necesitan.

Esto tiene consecuencias en la propia tarea docente, y la orientación del gobierno ha sido responsabilizar a los trabajadores de la educación por los efectos de la crisis social, llegando al extremo de separar del cargo y sumariar a la directora del jardín y la maestra del niño Agustín Marrero, muerto por los golpes de su padrastro.

Este año se llevó a cabo el proceso de inscripción online para los cargos docentes, que generó una enorme crisis, agravada por la reciente votación de una ley que elimina las elecciones democráticas de los vocales de Juntas de Clasificación y Disciplina, que no podría haber avanzado sin el acuerdo de sectores sindicales a espaldas de los trabajadores, perjudicando al conjunto de la docencia y beneficiando a un puñado de sindicatos que vienen teniendo una política de integración y acuerdos con el gobierno macrista, en detrimento de los intereses de la docencia y la educación pública (UTE, UDA, AMET, Camyp). Una ley que profundiza la destrucción de las Juntas iniciada por la Ley Abrevaya de 2011, esta vez, votada por todo el Interbloque K y UNEN, con el aval de la burocracia sindical, para restringir la representación de los trabajadores docentes.

Una vez más, el Presupuesto 2016 viene con ajustes que configuran un cuadro de aumentos salariales a la baja, menos recursos para las escuelas públicas y un considerable aumento (30%) de los subsidios a las escuelas privadas (más de $4.000 millones). Además, los recortes afectan a distintas áreas: salud, cultura, vivienda.

Al tiempo que el gobierno profundiza la injerencia de organismos privados y de la Iglesia Católica en las escuelas públicas, se lleva a cabo la puesta en marcha de la unidad de evaluación integral de la calidad y equidad educativa, que ha intentando llevar adelante evaluaciones externas y estandarizadas, con la perspectiva de responsabilizar a los docentes por la situación de la educación y avanzar en la línea de que el salario y la estabilidad en los cargos queden atados a los resultados de la evaluación.

En lugar de llevar adelante un plan de construcción de jardines y escuelas para solucionar el problema de la falta de vacantes  -evidenciada con la inscripción on line que dejó sin escuela a miles de niños/as-, el PRO y la “oposición” legislativa (FpV, ECO, UNEN y otros) cedieron 30.000 metros cuadrados al Arzobispado.

 

Ante este cuadro, llamamos a la docencia a abrir un proceso de debate en las escuelas y distritos para avanzar en nuestros reclamos y poder enfrentar el ajuste en curso y el que preparan los gobiernos nacional y de la ciudad.

 

Ademys 

Usted es el visitante N°