La Ciudad de Buenos Aires prohíbe el uso de celulares durante las clases en escuelas secundarias
06.03.2026
El Gobierno porteño dispuso la prohibición del uso de celulares durante las clases en las escuelas secundarias de la Ciudad, tanto públicas como privadas. La medida alcanza a estudiantes y también a docentes frente a alumnos, y establece que cualquier actividad digital deberá realizarse únicamente con computadoras de la institución y bajo supervisión docente.
La nueva normativa profundiza la regulación implementada en agosto de 2024, cuando la Ciudad se convirtió en pionera en Argentina y América Latina al prohibir los celulares en nivel inicial y primario y limitar su uso en secundaria. Con la nueva resolución, el objetivo es avanzar hacia “aulas libres de celulares”.
En el nivel secundario, los teléfonos quedarán prohibidos durante el dictado de clases. En los recreos y otros espacios comunes, cada escuela deberá definir sus propias pautas institucionales. En cambio, en inicial y primaria el uso de celulares y otros dispositivos digitales está prohibido durante toda la jornada, incluidos recreos y comedor, y los alumnos no podrán llevarlos a la escuela.
La normativa contempla excepciones para casos de discapacidad, enfermedad u otras necesidades específicas de apoyo.
“El celular en la escuela es una máquina de distracción y no ayuda para que los chicos aprendan”, sostuvo el jefe de Gobierno, Jorge Macri, quien afirmó que la medida busca “generar las condiciones para que los maestros vuelvan a tener la atención de los alumnos”.
Desde el Gobierno porteño señalaron que la decisión se apoya en estudios realizados tras la regulación de 2024: siete de cada diez alumnos de primaria y seis de cada diez de secundaria dijeron prestar más atención y aprender mejor. Además, más de la mitad afirmó que conversa más con sus compañeros y docentes y directivos reportaron menos interrupciones en clase.
Cada escuela secundaria deberá ahora elaborar su propio reglamento para la implementación, definir cómo se guardarán los dispositivos y comunicar la normativa a toda la comunidad educativa. La medida, según el Ministerio de Educación porteño, busca ordenar el uso de la tecnología en la escuela y promover su integración con fines pedagógicos.