Comunicadores del Sur

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El Coronavirus y las Villas

3.5.2020

La Cátedra Libre de Ingeniería Comunitaria, el Observatorio del Derecho a la Ciudad y el Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas analizaron la información aportada por el gobierno porteño con relación al Coronavirus Covid-19 en los Barrios Populares (Villas y Asentamientos) de la Ciudad, al 2 de mayo.

Al respecto, las organizaciones señalan que el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires informa con relación al Coronavirus que hay 182 personas contagiadas confirmados en 12 Barrios Populares; que el 14,2% de los casos de la ciudad son de habitantes de Barrios Populares en tan solo dos semanas; que hay 249 casos sospechosos.
El Barrio Carlos Mugica (Ex Villa 31-31bis) con 107 casos confirmados y el Barrio Padre Ricciardelli (Ex Villa 1-11-14) con 62 casos, son los que más contagiados tienen.
El 8% de los casos de la Ciudad corresponden al Barrio Carlos Mugica y el 5% al Barrio Padre Ricciardelli. Por esta razón, los Barrios de Retiro y de Bajo Flores tienen las tasas más elevadas de la ciudad.
En una semana Retiro (donde se encuentra el Barrio Carlos Mugica) aumentó un 764 % sus contagiados. La ciudad aumentó un 64% sus contagiados.
El primer caso en el Barrio Carlos Mugica se confirmó el 21 de abril, y en 12 días se llegó a 107 casos, mientras que este sábado 2 de mayo se registró la primera muerte.
A su vez, se confirmaron los 2 primeros casos de personas en situación de calle.
“Estamos esperando la resolución de la Medida Cautelar que presentamos por acceso al agua potable en los Barrios ya que el GCBA se lavó las manos ante la justicia diciendo que sólo es una responsabilidad de AYSA”, afirmaron las organizaciones.

Una vecina de la Villa 31 murió por coronavirus

2.5.2020

Por La Garganta Poderosa

No se murió, ¡la mataron de abandono! La mataron de desidia, la mataron de indiferencia, la mataron de mezquindad. O qué nos van a explicar, ¿ahora sí quieren escuchar? Acaba de perder la vida Torobia Balbuena, una vecina de 84 años que apareció anónima varias veces en las denuncias que publicamos, cuando decíamos literalmente: “Los padres de la primera contagiada tienen 84 y 85 años, viven en la misma casa y comparten inodoro con 11 personas más”.

Casi 48 horas después del resultado positivo que recibió su hija, sí, dos días después, nos llamaron los responsables de Contactos Estrechos de la Ciudad, para “pedirnos” el número de teléfono de sus padres, cuando ya no sabíamos en qué medio nos faltaba denunciar sus falsos operativos. “Ellos fueron aislados” decían públicamente, antes de pedirnos el teléfono, amparados en el silencio forzado de muchos vecinos que temen por su vida, pero también tienen miedo de perder sus casas, en un barrio que por supuesto sigue padeciendo desalojos y suba de alquileres, en la más absoluta informalidad. Confirmada en “la tanda de nuevos contagios”, la madre del “Caso Cero” quedó internada el domingo último por Covid-19. Y ahora su esposo, Ramón, llora su fallecimiento desde otra cama del mismo hospital, porque también está contagiado.
Hace más de 70 años que la Villa 31 viene peleando por su derecho a la vivienda digna y hace más de 10 que venimos escuchando como promocionan una “urbanización” de fantasía, que tiene McDonalds, pero no puede garantizar el derecho al agua. “Las villas, el otro grupo de riesgo”, anunciaba el primer informe que publicamos hace un mes. No leyeron, no escucharon, no respondieron, no reaccionaron: hace apenas diez días, tenían apenas 300 camas para 25 mil personas mayores que habitan la Ciudad en condiciones habitacionales infrahumanas, donde día por medio nos quedamos sin luz, donde se corta el agua con o sin cuarentena, donde no llega el gas, ¡donde no llega el Estado! Lo dijimos, lo gritamos, pero miraron para otro lado. ¿Y ahora qué dirán? Que ya estaba vieja, que no saludaba con los codos, que cuánta mala suerte, ¡siguen mintiéndoles a todos y acá ya llegó la muerte!
#LarretaEsResponsable.

Ya son 124 los casos de Covid-19 en villas de CABA: siguen sin agua ni luz

1.5.2020

Por Patricio Abalos Testoni

Se calcula que un 10% de los contagiados de la Ciudad se encuentran en villas y asentamientos. Hay 57 casos en la Villa 31 y otros 48 en la 1-11-14. En el Barrio Mugica hace días que no tienen agua, algo esencial para prevenir los contagios. La situación se agrava con la situación económica, con comedores colapsados, situaciones de hacinamiento, falta de luz y de recolección de basura.

La situación en las villas, asentamientos y barrios populares se está tornando alarmante, con un número de contagiados por el virus Covid-19 que empieza a crecer de forma exponencial. La pobreza en que viven millones en el país los deja vulnerables frente al avance de la pandemia, ya que ni pueden contar con las condiciones para hacer un lavado de manos mínimo, porque no cuentan con agua potable.
En la Ciudad de Buenos Aires el número de casos en villas y asentamientos pegó un salto en estos días y ya llegan a 124 los contagiados. Principalmente en el Barrio Mugica (Villa 31) con 57 casos y en la 1-11-14 con 48 casos. El resto de los casos se encuentran: 3 en la Ciudad Oculta, 2 en Barrio Fátima, 1 en la 21-14 y 1 en el Barrio Mitre.
Los datos que informó el Ministerio de Salud afirman que un 10% de los contagiados de la CABA son de asentamientos o villas. Y hay que tener en cuenta que una de las demandas históricas de estos barrios es el acceso a la salud, ya que no llegan los médicos, ni pueden movilizarse muchas veces hasta un centro sanitario y los establecimientos de salud que se encuentran cercanos están colapsados. En consecuencia también vienen reclamando que se realicen testeos masivos, porque entre ellos estiman que los contagiados son muchos más que el número oficial, ya que las personas no tienen acceso para comprobar el contagio y si llaman al 147 les dicen que los protocolos se activan solo si hay síntomas. Incluso afirman que la Secretaría de Integración Urbana que se encuentra en estos barrios registrando los casos, no les informan los números a los vecinos, sino que terminan enterándose por los medios.
En la Villa 31 ya hace días que vienen reclamando que directamente no tienen agua. Pero el gobierno de Rodríguez Larreta se declaró “incompetente” para solucionar esta situación, al rechazar un amparo colectivo presentado por organizaciones sociales, sindicales y académicas que trabajan en estos barrios. La imagen que se ve en el Barrio Mugica, de cientos de personas haciendo la cola para poder cargar litros de aguas en tachos, es totalmente lo contrario a las recomendaciones de los especialistas para enfrentar la propagación del virus.
Vecinos de este barrio relataban que entre los que viven en las zonas donde llega el agua le pasan con baldes a los que no les llega para paliar el faltante. También nos resaltaban que la luz es un problema que están sufriendo miles que no tienen el servicio. Y por si esto fuera poco los notificaron que los camiones que retiran la basura del barrio, ya no van a entrar. “No nos olviden a nosotros, también somos seres humanos. Necesitamos una respuesta inmediata a todo lo que estamos pidiendo” contaba angustiada una vecina del barrio. Realmente criminal.

El cinismo de Larreta entre folletos y megáfonos

Consultado por el crecimiento de casos en las villas, el Jefe Porteño Horacio Rodríguez Larreta afirmó que el incremento de contagiados va a llegar y que “necesitamos que nos sigan acompañando con el uso de barbijos, el aseo, distanciamiento social y salir lo mínimo indispensable y apelamos a la responsabilidad individual”. Y también se informó que se están repartiendo folletos “bajo puerta”, se envían mensajes por WhatsApp y hay recorridas barriales con megáfonos para difundir las recomendaciones necesarias.
Realmente indigna escuchar estas afirmaciones cuando solo hace falta asomarse a uno de estos barrios para ver que el problema es estructural y por falta de políticas y no por irresponsabilidades individuales. Todas las medidas de aseo e higiene personal son imposibles sin agua, pero además la cuarentena en estos barrios tiene otro carácter con las condiciones de hacinamiento. Según datos del Observatorio Villero se calcula entre 4 y 10 personas en cada hogar, y ni hablar de que la mayoría no tiene la posibilidad de ventilar los ambientes, como se recomienda frente al virus. Para estas familias el #QuedateEnCasa tiene otro sentido que para el resto de la población ya que el distanciamiento social es casi una utopía. Y a esto hay que sumarle que si tienen que salir para buscar agua a un camión cisterna, la cuarentena queda en segundo plano.
Otro punto importante es la situación de los adultos mayores y las personas que se encuentran en el grupo de riesgo por algún problema de salud. Aunque el GCBA planteó medidas, la realidad contada por los vecinos es que están en grave riesgo y que solo las organizaciones sociales están haciendo cosas en los barrios para proteger a este sector. En algunos casos en los pocos espacios con los que cuentan, tratan de ubicarlos, pero si se agrava la situación no va a haber lugar para alojarlos.
En estos barrios las pandemias llegaron hace rato con el Chagas, la tuberculosis, el cólera, pero sobre todo el dengue. En la Ciudad, hasta el último dato oficial de hace una semana, hay 5803 casos, y en todo el país se infectó un 700% más de personas en el último mes. Hay que aclarar que las condiciones de infraestructura son fundamentales en la propagación del dengue, y justamente las villas y asentamiento son los que más lo sufren con estancamiento de agua no potable, falta de fumigación, basura sin recolectar, etc.

El coronavirus avanza, el hambre también.

A todo esto hay que sumarle la situación de hambre que se está agravando en estos barrios con cada día que pasa. La mayoría de los habitantes tienen trabajos informales que se vieron parados con el inicio de la cuarentena, y actualmente no tienen ningún ingreso. El acceso al Ingreso Familiar de Emergencia, fue para la minoría. Como detallaba un informe de La Poderosa: “Seguimos enfrentando diariamente serios problemas para poder acceder al Ingreso Familiar de Emergencia, por cuestiones burocráticas, por nombres inscriptos que no figuran en el registro, por las computadoras que faltan, por el acceso imposible a Internet, por la incompatibilidad con otros parientes, por los trámites del DNI o por no haber cumplido todavía los 2 años de residencia. Y aun en aquellas gestiones que lograron completar el trámite, muchos destinatarios cobrarán ese recurso recién a mediados de mayo, con dos meses de cuarentena cumplidos”.
Los comedores se encuentran colapsados. Muchos ya afirman que la situación es peor que en el 2001. A la gran cantidad de personas que se sumaron para solicitar una vianda o un plato de comida, se viene haciendo cada vez más dificultoso conseguir los alimentos y ni hablar de los elementos sanitarios y preventivos necesarios frente al Covid 19. Incluso en algunos casos hay personas de los comedores que tienen que hacer cuarentena por sospecha de coronavirus o por haber tenido contacto estrecho con algún caso.
En la Ciudad más de tres millones de personas que viven en villas o asentamientos, y específicamente en el Barrio Múgica hay más de 40.000 y en la 1-11-14 más de 53.000, siendo las más grandes. Todo esto demuestra que si el virus se sigue propagando, puede ser una bomba de tiempo en estas condiciones. En la ciudad hay una cantidad de enormes de viviendas ociosas que se podrían poner a disposición, y ni hablar de la cantidad de hoteles que así como se usaron para los que venían del extranjero, se pueden usar para paliar la situación de estas familias o de los adultos mayores.
Frente a toda esta situación lo que si pueden observar los habitantes de estos asentamientos y villas es el aumento en la presencia policial. Ahí sí hay una intervención del estado concreta. Los casos de violencia policial o de alguna otra fuerza de seguridad, es algo habitual. Y frente al crecimiento de los casos de coronavirus también hay cada vez más efectivos rodeando los barrios.
Esta realidad se repite en todo el país y sobre todo en la Provincia de Buenos Aires, con grandes asentamientos y villas que están en las mismas condiciones. El Ingreso de 10 mil pesos para el que lo pudo alcanzar ya se diluyó en una inflación creciente. Mientras se sigue subsidiando a grandes empresas que no tienen problema en despedir trabajadores y rebajar los salarios, y sigue sin salir un impuesto a las grandes fortunas que podrían brindarles un ingreso de 30 mil pesos a las familias más necesitadas. Se torna indispensable dar vuelta esta situación, y que los recursos se vuelquen a los que más lo necesitan.

Fuerte denuncia de Bregman sobre la situación en las cárceles

30.4.2020

Ante la propuesta del PRO, de que la legislatura se pronuncie, Bregman aprovechó para denunciar, sin hipocresía ni demagogia, la cruda realidad de las cárceles argentinas. Como así también a los responsables históricos de esta situación. Además se pronunció contra la corrupción en las compras de la Ciudad y denunció el rol de ayer y hoy del Ejército.

Este jueves sesionó la Legislatura porteña, en la misma el PRO presentó hipócritamente una resolución para que toda la Cámara se pronuncie por un “repudio ante la concesión de libertades condicionales y prisiones domiciliarias a detenidos en penitenciarias nacionales y provinciales, con motivo de la pandemia por covid-19”.
Bregman, salió al cruce del presidente de la Legislatura y bloque del PRO, denunciando esta demagógica e hipócrita declaración, de quienes hace no mucho pedían la prisión domiciliaria para los genocidas, con Lilita Carrió de vocera.
A su vez denunció las distintas medidas que desde hace décadas, pasando por distintos gobiernos, fueron empeorando la situación carcelaria en nuestro país, como las famosas leyes Blumberg.
Siendo esta la primera sesión de la Legislatura posterior al 24 de marzo, en la misma se planteó la conmemoración por el “Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia”.
En este punto Myriam Bregman utilizó su histórica pelea contra los genocidas y la impunidad, para reafirmar que el Ejército, la Gendarmería y la Prefectura de ayer son las mismas de hoy. En este punto Bregman, se encontraba acompañada por su compañera de banca, Alejandrina Barry, hija de desaparecidos y querellante en la causa que investiga la participación de los ex directivos de la Editorial Atlántida por delitos de lesa humanidad ocurridos durante la última dictadura cívico-militar.
Fue categórica en su posición; “No avalamos que se hagan manifestaciones por el 24 de Marzo mientras se saca al ejército a la calle”. Y recordó el accionar de las mismas en democracia “No nos confundamos, las fuerzas de seguridad son las mismas y no nos olvidemos de Jorge Julio López, Santiago Maldonado y Rafael Nahuel”.
En esta misma sesión y ante la solicitud de resolución, propuesta por su compañero Gabriel Solano, de “citación a la comisión de salud al jefe de gabinete Felipe Miguel para ser interpelado en relación, a la compra de barbijos y el alquiler del hotel BA Central”, Bregman apoyó categórica.
Y planteo su visión: “Es escandaloso y repudiable lo que pasó en la Ciudad, pero también lo que pasó en el Gobierno nacional. La corrupción en las contrataciones del Estado saltan continuamente”.

Villa 31: «Así no se puede vivir»

30.4.2020
Por Ramona Medina, vecina del sector Bajo autopista, Villa 31. (Ciudad de Buenos Aires)

Hace cuatro días estamos sin agua en el barrio, aún con trece casos confirmados de coronavirus. ¿Cómo pretenden que cumplamos todas las medidas de prevención e higiene? En mi familia esto golpea mucho más fuerte porque somos seis personas, cuatro en población de riesgo: mi marido Alexis, mis hijas Guadalupe y Maia y mis sobrinos Damián y Soledad. Vivimos hacinados y eso complica los cuidados que tomamos con Guada, que desde los cinco meses fue diagnosticada con Síndrome de West y Síndrome de Aicardi, además sufre convulsiones refractarias y tiene 34 puntos por una operación de escoliosis que empeoran con la humedad. Como no entramos todos sentados, antes sacábamos una mesa al pasillo, pero ahora debemos comer parados y otros en la cama.
Así no se puede vivir, es insostenible que Guada siga en estas condiciones: le cambió por completo la rutina y ahora llora, grita, vive triste, con ojeras y las convulsiones son más frecuentes. Nos había costado mucho trabajo que bajaran sus convulsiones diarias de 50 o 60 a sólo siete. Sin embargo, retrocedimos en todo lo que habíamos logrado. Desde el censo de 2016, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires conoce mi situación y hace dos años les vengo implorando una solución habitacional dentro del marco de la urbanización y no toman como prioridad a las personas con discapacidad. Sin embargo, no hacen nada. ¡Nada! No se imaginan la angustia que cargo, el peso que llevo encima, porque en el Sector YPF todavía no adaptaron ningún hogar para las condiciones que necesita mi hija: vimos uno donde la silla de ruedas no pasaba por la puerta, no había rampa, el baño no estaba acondicionado para que entrara la silla, ya que no la podemos bañar parada. Como si esto fuera poco, me dijeron que “los arreglos correrían por mi cuenta” y que perdería la garantía de la vivienda en caso de remodelar.
Después de que el 15 de abril salí en Televisión Pública contando mi situación, me llamaron inmediatamente desde la Secretaría de Integración Social y Urbana para hacerme una nueva oferta, pero al coordinador de las relocalizaciones le expliqué que no cumplía las necesidades de mi hija y comenzó a tratarme mal: «Vos no estás para pensar», «sos una mala madre porque no te interesa, ya que seguís esperando» y lo último que me dijo fue «con vos, histérica, no puedo hablar». Y me cortó. Después de eso no recibí ninguna otra oferta, sólo hostigamiento y presión para mudarme igual, ¡pero que no cumplía las condiciones para Guada!
Después de todo este sufrimiento, no sé qué hace el gobierno porteño.
¡Pero necesitamos soluciones!

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